Cumplimiento
Cuando una empresa contrata un servicio de mensajería de forma recurrente, esa relación suele quedar cubierta por la Ley 20.123 sobre trabajo en régimen de subcontratación. Entender qué implica esto evita dolores de cabeza legales y laborales más adelante.
La ley responsabiliza de forma subsidiaria —y en ciertos casos solidaria— a la empresa mandante por las obligaciones laborales y previsionales del personal de su proveedor. En la práctica, esto significa que tu empresa puede terminar respondiendo por deudas laborales de un proveedor de mensajería si este no cumple con sus obligaciones.
La ley entrega a la empresa mandante el derecho a exigir a su proveedor los certificados de cumplimiento de obligaciones laborales y previsionales (F30-1) y, si detecta incumplimientos, a retener de los pagos al proveedor los montos adeudados y pagarlos directamente a los trabajadores u organismos previsionales.
Un proveedor que cumple con sus obligaciones laborales también suele ser un proveedor más estable: menor rotación de motoristas, menos interrupciones de servicio y motoristas que ya conocen tu operación. Es el mismo criterio que aplica al decidir entre motorista dedicado y mensajería on-demand.
Antes de contratar, pide el F30-1 más reciente del proveedor, confirma que su póliza cubre el tipo de carga que vas a transportar y deja por escrito quién responde ante un incumplimiento. Es una conversación de cinco minutos que puede evitar un problema mucho mayor.
Si necesitas evaluar un proveedor de mensajería que cumpla con estos estándares, conversemos sobre tu operación específica.
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